Padre Mario Bartolini recibe premio internacional por labor a favor de comunidades indígenas y conservación de bosques

El Centro Franciscano Internacional de Estudios para el Diálogo entre los Pueblos, con sede en Massa, Italia, decidió asignar el 20º Premio Internacional al Diálogo entre los Pueblos y Culturas “San Francisco y Santa Clara de Asís” al padre Mario Bartolini, misionero pasionista italiano por su actividad en favor de las comunidades indígenas y de la protección de las selvas de la región amazónica peruana. La entrega del reconocimiento está programada para el 4 de octubre en el Palacio Ducal de Massa.

“Como muchos recordarán, durante todo el 2010, el padre Bartolini vivió bajo la amenaza de una condena a 11 años de prisión o la expulsión del país donde vive desde hace más de 35 años entre las comunidades indígenas y mestizas de la región de San Martín (Alto Amazonas)” recuerda en un anota enviada a la MISNA la Asociación Misionera ‘Aloe Onlus’, que ha seguido de cerca el caso del padre Bartolini.

El 21 de septiembre del 2010 el misionero fue absuelto en primera instancia, y luego de la apelación, definitivamente absuelto el 12 de enero pasado. Se trató de “una sentencia largamente esperada que puso fin a más de tres años de libertad condicional que no le permitieron salir de su misión de Barranquita, pro la obligación de presentarse periódicamente en la estación de policía local para certificar su presencia en la zona”. Después de su absolución, el padre Bartolini había regresado a Italia donde se dedicó a recorrer el territorio para narrar su experiencia hasta el mes de junio, en el que regresó a la misión de Barranquita. ‘Aloe’ recogió una amplia documentación –que se puede consultar en Internet– sobre la campaña emprendida en favor del misionero y sus conferencias.

La Asociación sigue acompañando al padre Bartolini por medio de un proyecto que prevé “la defensa legal de los derechos de propiedad de las comunidades indígenas y campesinas sobre sus tierras y sus selvas, de las que multinacionales y sujetos privados sin escrúpulos querrían apoderarse basándose en la inexistencia de documentos escritos sobre la propiedad de la población autóctona”. Este proyecto es coordinado por la principal colaboradora del misionero en Barranquita, Lucero Guillen, una religiosa peruana que desde hace tiempo está comprometida con la causa de los campesinos de la región

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